Nota de ELA, CCOO Y UGT remitida a los medios.

POLICÍA FORAL: CAMBIAR TODO PARA QUE NADA CAMBIE.

HISTORIA DE UNA GRAN DECEPCIÓN

 

​Lo ha dicho la presidenta Uxúe Barkos en el Parlamento: el 1 de enero de 2016 no se aplicarán las retribuciones que la Ley 15/2015 de Policías de Navarra establece para Policía Foral. Y ya está. Punto final. Un tortazo directo contra quienes hemos defendido y luchado de manera incansable en los últimos años por conseguir una ley justa, democrática y decente para el colectivo. Una gran decepción que confirma los presagios de algunos agoreros que ya decían, a quienes les querían oír, que todo iba a seguir igual que siempre. Y así ha sido. Todo sigue igual. Se ha cambiado todo para que nada cambie. Han cambiado las caras, las voces y hasta la forma de vestir… pero el fondo, la triste realidad, es que todo sigue igual en Policía Foral.

​Seguimos, siguen, perpetuando una Policía Foral con diferencias insalvables que la Ley ataja, pero que, llegado el momento, no tienen la valentía y el coraje suficientes para llevar a buen puerto. Seguimos, siguen, permitiendo que haya policías de primera, de segunda y hasta de tercera división. Y la ley, ese texto que aprobó el legislativo navarro la pasada primavera, termina con esas diferencias. Pero la falta de valentía y el coraje no les permite ponerlo en práctica en las fechas establecidas para ello.

​El nuevo equipo de interior cede, una vez más, a las presiones malintencionadas, sesgadas y oportunistas de quienes no han querido que nuestra organización cambie. Cantos de sirena, brindis al sol, buenas palabras, diálogo, bla, bla, bla… y todo sigue igual. Mensajes huecos que solamente algunos interesados creen y defienden a pies juntillas.

​Sobran servicios policiales que, hasta pocas semanas, se daban a determinadas autoridades de nuestra Comunidad. Sobran los servicios, pero los recursos humanos siguen siendo los mismos. Decían que sobraban policías que trabajan como escoltas, pero, curiosamente, no sobran mandos para estos menesteres. Y mientras tanto, la eficacia, la eficiencia –que no es lo mismo- y la transparencia de las que el ejecutivo de Barkos hacen gala, dejan mucho que desear en nuestro colectivo.

​Dirán, para quien quiera escucharles, que no han tenido tiempo, que el anterior gobierno tampoco ha hecho nada para llevar adelante los trabajos necesarios para pagar “como Dios manda” a los policías… Dirán, pero -¡Oiga, la Ley de Policías de Navarra está en vigor desde el mes de abril de este año¡ Largo me lo fiais. Que no, que no hay ganas de enfrentarse al statu quo de este cuerpo policial. Todas las expectativas se acaban de borrar de un plumazo. Enhorabuena señora presidenta del cuatripartito;  usted va a pasar por ser la primera responsable de un gobierno autonómico que incumple una ley de policías porque no les ha dado tiempo…y bajo la excusa de que estamos en ello.

​La compañera de gabinete, la letrada Beaumont, tampoco ha estado acertada en sus decisiones, tomadas bajo la batuta de su flamante nuevo Director General de Interior. Ha confiado en él, como no podía ser de otra manera, pero no ha sabido ver la influencia perversa del sindicato que éste, entre otros, fundara años atrás. Sindicato que ha destacado por su rechazo frontal a esta ley y que ahora, con su fundador dentro de la casa, ha sabido aprovechar la ocasión para desmerecer y despreciar el trabajo hecho por el Parlamento. Una agrupación policial que durante todo el proceso del trámite parlamentario ha buscado el fracaso de este texto con las tretas más despreciables que uno pueda imaginar. Sin embargo, y pese a todo, la Ley de Policías se aprobó, aunque, como la cabra tira al monte, desde entonces no han cejado en el empeño de boicotearla.

​Enhorabuena, ya lo han conseguido. Una vez más, las buenas palabras y los subterfugios han obtenido el objetivo buscado. De la mano del Director General de Interior han echado por tierra la letra de la ley, Y ahora estarán contentos, ellos y aquellos que siguen siendo recompensados económicamente en sus bolsillos por mor de no se sabe qué, y en contra de lo que establece la Ley de Policías. Enhorabuena. El que avisa no es traidor; es avisador. Este equipo de Interior nos va a tener a los tres sindicatos que firmamos estas líneas en frente, de la forma más democrática y legal posible. Defendemos el cumplimiento de la ley y desenmascararemos a quienes su única pretensión es dilapidarla para mantener sus privilegios intactos. Esperemos que los distintos grupos parlamentarios que apoyan este nuevo ejecutivo defiendan con ahínco el texto que muchos de ellos apoyaron en el mes de marzo. La esperanza es lo último que se pierde.

Raúl Juandeaburre (ELA), Javier Ojer (CCOO) y Ion Elizalde (UGT).

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